Definir la necesidad con precisión
No es lo mismo financiar crecimiento, circulante estacional, inversión, refinanciación o una tensión estructural. Cada necesidad requiere plazo, instrumento y evidencias diferentes.
La petición debe cuantificarse con una previsión de tesorería y no con una cifra aproximada elegida para cubrir cualquier eventualidad.
Ordenar la información
Balances, cuenta de resultados, deuda, impuestos, extractos, cartera, vencimientos y previsiones deben ser coherentes entre sí y estar actualizados.
Las diferencias o hechos extraordinarios deben explicarse antes de que el analista los interprete sin contexto.
Demostrar capacidad de repago
La previsión debe mostrar supuestos, escenarios y sensibilidad. El escenario base no puede depender de ventas sin soporte o de márgenes incompatibles con el historial.
También conviene explicar qué medidas puede adoptar la empresa si el escenario se desvía.
Negociar estructura, no solo precio
Plazo, carencia, amortización, garantías, covenants, comisiones y flexibilidad operativa pueden ser tan importantes como el tipo de interés.
La preparación permite comparar propuestas sobre coste total y restricciones, no únicamente sobre el diferencial anunciado.
Cómo se ha preparado este análisis
Contenido dirigido y revisado por Juan Carlos Martín Gil a partir del método de diagnóstico de la firma. Expone criterios generales, no casos inventados, y no sustituye la revisión de una operación concreta ni asesoramiento jurídico, fiscal, financiero o técnico.